11h37 CET
23/02/2026
Vigo, 23 feb (EFE).- El internacional ghanés Joseph Aidoo demostró ante el Mallorca que está en condiciones para ser la primera opción de Claudio Giráldez en la rotación de una línea defensiva que parece asentada con Javi Rodríguez, Carl Starfelt y Marcos Alonso.
El internacional sueco arrastraba molestias en el sóleo desde el duelo europeo del pasado jueves contra el PAOK. Por eso, y teniendo en cuenta que cuatro días después su equipo se medirá nuevamente al equipo griego en Balaídos, Giráldez decidió darle descanso ante el Mallorca.
Para sustituirlo, el técnico celeste eligió a Aidoo por delante de Manu Fernández, Yoel Lago y Carlos Domínguez. Y el africano no le defraudó. Firmó su mejor partido desde que en octubre de 2023 sufriera una rotura del tendón de Aquiles jugando con su selección.
“La diferencia entre el año pasado y este es que está entrenando bien todos los días, ahora está preparado. Ha hecho un partido perfecto, ha estado muy bien en todo y ojalá podamos ver esta versión suya durante mucho tiempo”, declaró Giráldez tras el encuentro.
El central ghanés llegó a Balaídos en el verano de 2019 procedente del Genk belga y en febrero de 2022 amplió su contrato con el club vigués hasta junio de 2026, después de convertirse en una pieza indiscutible del once inicial: jugó 32 partidos ligueros en el curso 2021-22 y tres más en la siguiente.
No obstante, en su mejor momento como celeste - el central participó en seis de las nueve primeras jornadas de LaLiga 2023-24 -, sufrió la lesión en el partido contra México que cambió su carrera deportiva.
Tras nueve meses de baja, en el verano de 2024 recibió el alta médica. “Ha sido mi primera vez fuera del campo tanto tiempo y no ha sido fácil. Me ha costado ver a mis compañeros entrenar y yo no poder hacerlo. A veces, a las once o doce de la noche, me iba solo al monte de O Castro a sentarme y pensar en cuando no estaba lesionado, cuando entrenaba. Solo quería motivarme”, dijo aquel verano tras reincorporarse al trabajo con el grupo.
Aidoo tenía el alta médica, pero le faltaba ritmo de competición, confianza en sus decisiones. Y Giráldez había encontrado en Starfelt a su líder defensivo. La irrupción del joven Javi Rodríguez y el espectacular rendimiento de Marcos Alonso tampoco le ayudaron. Solo tuvo un minuto en Liga, así que en el mercado invernal se marchó cedido al Real Valladolid, con el que disputó 8 partidos y casi 600 minutos.
De vuelta a Vigo tras finalizar su cesión, el director deportivo, el mexicano Marco Garcés, trató de encontrarle un equipo para finalizar su etapa en Balaídos un año antes de que expirase su contrato. Su alto salario era un problema para el Celta. Pero Aidoo resistió. Y Giráldez, consciente de que el ghanés es uno de los futbolistas más queridos por la afición y el vestuario celeste, no forzó su salida. El central encontró ayer su premio después de muchos meses de trabajo en silencio.
“Estoy muy contento. El año pasado fue muy difícil para mí. Ahora creo que tengo más confianza. El míster me ha ayudado mucho, siempre me ha apoyado”, confesó Aidoo tras el encuentro ante el Mallorca.