23h17 CET
25/02/2026
Madrid, 25 feb (EFE).- El sorteo de la fase previa los octavos de final de la Liga de Campeones deparó la vuelta al Bernabéu del portugués José Mourinho, entrenador del Benfica, 4.651 días después de su última aparición como entrenador del Real Madrid. Pero su expulsión en la ida cambió unos planes que se redujeron a ver el partido desde el autobús del equipo.
El portugués fue expulsado en el minuto 86 del partido de ida el pasado martes 17 de febrero tras protestar una falta a Richard Ríos pidiendo la segunda cartulina amarilla para Vinícius Junior. Por ello no pudo sentarse en el banquillo del Bernabéu, en el que hubiera sido su regreso tras su salida hace casi 13 años, el 1 de junio de 2013.
Y, ante esta situación, Mourinho parecía haber elegido una cabina de prensa acomodada para las radios en el Bernabéu, como hiciera el alemán Hansi Flick, entrenador del Barcelona, en el clásico del pasado mes de octubre. Sin embargo, con todo listo y el dispositivo desplegado, cambió el plan.
La cabina estaba adecuada para su presencia, con comida y bebida incluída para lo que durara el partido. Finalmente 90, en los que el Benfica fue eliminado tras caer 1-2 en el Bernabéu, además del 0-1 que lograron en la ida.
Una eliminación del Benfica que Mourinho vio desde el autobús del equipo en el aparcamiento del Bernabéu. Ese al que, junto al resto de la expedición, se subió a las 18:56 horas CET (17:56 GMT) para salir del hotel InterContinental rumbo al estadio madridista, en el que, por la sanción, no podía tener contacto directo con futbolistas, por lo que eligió el autobús como lugar para ver el encuentro.
Mourinho, nombre propio de la eliminatoria hasta el supuesto insulto racista del argentino Gianluca Prestianni en la ida al brasileño Vinícius Junior, quien aseguró que el jugador del Benfica le llamó “mono”; sin audio o imagen que, hasta la fecha, pueda demostrarlo. Sin embargo, la UEFA le sancionó de forma provisional y no disputó la vuelta.
Protagonista el portugués 4.651 días después de su último día como entrenador del Real Madrid, un 1 de junio de 2013 que acabó con tres temporadas al frente del Real Madrid en las que devolvió al club a la competitividad, se quedó a las puerta -en semifinales- de dos finales de la ‘Champions’, y que acabaron con divisiones entorno a su figura tanto en la afición madridista como en los jugadores.
Uno de ellos, de su lado, fue siempre Álvaro Arbeloa, actual técnico del Real Madrid. Que, tras dos saludos en Lisboa antes de los partidos, no pudieron repetir este miércoles en un césped del Bernabéu que solo pisó el martes, en el entrenamiento previo del Benfica.
Lo hizo Mourinho después de no acudir a la rueda de prensa. La sanción por la expulsión en la ida no le impedía comparecer ante los medios de comunicación, aunque, según las normas de la UEFA, tenía la opción de ser sustituido; lo que Mourinho prefirió, siendo su asistente, su compatriota João Tralhão, quien se dirigió a los medios de comunicación.
Sí lideró a los suyos en un entrenamiento previo en un Bernabéu renovado desde su última visita y del que se fue este miércoles, tras 90 minutos en el autobús con un reencuentro que no fue completo.
Óscar Maya Belchí