12h37 CET
16/02/2026
Valencia, 16 feb (EFE).- El extremo belga Largie Ramazani ha pasado de ser uno de los últimos jugadores en la rotación para Carlos Corberán en la primera vuelta a marcar dos goles en la segunda que valen puntos.
Con su gol de penalti ante el Espanyol en Mestalla para remontar el partido en el minuto 94 (2-3) y su zurdazo de volea para marcar el primer tanto en el derbi valenciano ante el Levante en el Ciutat de València (0-2), Ramazani ha sido clave en dos de las tres victorias del Valencia en el último mes.
El atacante de 24 años llegó este verano cedido por el Leeds inglés a la entidad valencianista y desde el principio de temporada ha jugado 278 minutos en trece partidos de Liga, aunque entre finales de octubre y noviembre estuvo fuera durante seis partidos por una lesión muscular.
De esos trece partidos, el ex del Manchester United tan solo partió como titular contra el Levante. Ante la baja de Diego López, el belga entró en el once inicial para convertirse en el protagonista inesperado del derbi valenciano tras una primera parte para olvidar de los valencianistas.
En cuanto a asistencias, Ramazani solo ha repartido una y fue en su primer partido con el Valencia. En la tercera jornada, el belga entró en el minuto 87 y diez minutos después de ingresar en el terreno de juego dio un pase de gol a Hugo Duro para que el madrileño pusiera el 3-0 ante el Getafe.
Ante su poca participación, incluso en el mercado de invierno se habló de una posible salida que finalmente no se dio y ahora, con sus dos goles, es el tercer máximo goleador del equipo empatado con Pepelu y Luis Rioja.
A Ramazani, que ya sabe bien lo que es jugar en LaLiga con más de cien partidos con el Almería, parece no afectarle la presión. Primero, tomando la responsabilidad de chutar un penalti en el tiempo añadido, y, después, con una definición exquisita con el equipo recién caído a los puestos de descenso tras la victoria del Rayo Vallecano ante el Atlético de Madrid en Butarque.
El belga, entre volteretas y sonrisas, se divierte en el Valencia.
Paula Lerín