21h09 CET
06/01/2026
Barcelona, 6 ene (EFE).- Un centenar de personas han protagonizado este martes, en la previa del Barça-Maccabi Rapyd Tel Aviv, una protesta pacífica contra un encuentro que, según los convocantes, supone "normalizar el genocidio contra el pueblo palestino" y utilizar el deporte para "encubrir vulneraciones del derecho internacional y de los derechos humanos".
"Es una vergüenza que se tolere una operación de blanqueo de Israel que intenta instrumentalizar el deporte para normalizar la exterminación de un pueblo. El crimen de genocidio es el más grave de todos. Además, llevamos décadas de ocupación y de segregación racial", ha denunciado el eurodiputado de los Comuns, Jaume Asens.
Ante un fuerte despliegue policial que ha acordonado el perímetro del Palau Blaugrana, los manifestantes, pertenecientes a unas 150 entidades sociales, sindicales y políticas de Cataluña, han exhibido carteles con lemas como 'Boicot Israel', 'Boicot Maccabi Tel Aviv', 'Free Palestine', además de corear cánticos de "vergüenza, vergüenza".
En esta línea, Asens ha cuestionado que la Euroliga, que en 2023 suspendió a los equipos rusos de todas las competiciones europeas, no haya adoptado la misma decisión con Israel, pese a que, a su juicio, los "crímenes que está cometiendo son mucho más graves".
Asimismo, el político catalán ha señalado al Barça, que anunció semanas atrás que el partido correspondiente a la jornada 20 se disputaría a puerta cerrada con el objetivo de "garantizar la seguridad de todas las personas asistentes y el correcto desarrollo del encuentro", pero que, según ha denunciado, no ha tenido ningún gesto para impedir su celebración.
"El Barça no ha tenido ningún gesto hacia las 150 organizaciones que le hemos pedido interlocución. Este silencio hoy es un silencio cómplice que nosotros queremos denunciar. Es una vergüenza que el Barça, como entidad, se haya quedado de brazos cruzados y no haya hecho nada para impedirlo", ha añadido.
La previa ha transcurrido con normalidad. El autocar del equipo israelí ha accedido al recinto escoltado por furgones policiales más de una hora y media antes del inicio del partido, cuando todavía no había comenzado la manifestación convocada para las 19.00 horas.
Por su parte, la portavoz de la coalición Prou Complicitat amb Israel, Cèlia Cassanyes, ha subrayado que la celebración del partido "forma parte de una estrategia de normalización de las relaciones con un Estado investigado por crímenes de genocidio sistemáticos contra el pueblo palestino".
Cassanyes ha denunciado también el "macrodispositivo policial" desplegado en los alrededores del Palau Blaugrana, que, según ha asegurado, "está limitando la movilidad de las personas que se manifiestan pacíficamente", y ha insistido en que "con el genocidio no se puede jugar".