23h57 CET
23/02/2026
Vitoria, 23 feb (EFE).- El entrenador del Girona, Míchel Sánchez, consideró este lunes, tras empatar 2-2 contra el Alavés en Vitoria, que lograron “un buen punto” porque los dos equipos jugaron “un partidazo”.
El madrileño explicó en sala de prensa que controlaron la pelota sobre todo en la primera parte y tuvieron más problemas en la segunda. “Estoy contento por las sensaciones, siempre miro adelante y tengo la sensación de que es un buen punto”, manifestó el técnico que lamentó que no tuvieron “una buena estructura defensiva en los últimos minutos”, pero matizó que el segundo gol de Lucas Boyé “es un remate top”, más que un fallo suyo.
“Estamos bien y este es el camino, pero el rival también juega”, recordó Míchel, feliz por la vuelta de Ounahi. “El equipo ha conseguido buenos resultados sin él pero nos va a ayudar”, celebró.
“Hemos sido capaces de dominar a un equipo que hace muy buen la presión y eso es muy difícil aquí”, apuntó. “El Alavés es un equipo muy difícil de defender, que hace las cosas muy bien con segundas jugadas y son capaces de generar con mucha gente al espacio y con centros”, añadió.